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viernes, 19 de diciembre de 2014
lunes, 15 de diciembre de 2014
Pongamos cara y vida a la Ciencia. JAMES P JOULE
Fuente: biografiasyvidas.com
James Prescott Joule (Salford, Reino Unido, 1818 - Sale, id., 1889). Físico
británico, a quien se le debe la teoría mecánica del calor, y en cuyo honor la
unidad de la energía en el sistema internacional recibe el nombre de Julio.
James Prescott Joule nació en el seno de una familia
dedicada a la fabricación de cervezas. De carácter tímido y humilde, recibió
clases particulares en su propio de hogar de física y matemáticas, siendo su
profesor el químico británico John Dalton; compaginaba estas clases con su
actividad profesional, trabajando junto a su padre en la destilería, la cual
llegó a dirigir. Dalton le alentó hacia la investigación científica y realizó
sus primeros experimentos en un laboratorio cercano a la fabrica de cervezas,
formándose a la vez en la
Universidad de Manchester.
Joule estudió aspectos relativos al magnetismo,
especialmente los relativos a la imantación del hierro por la acción de
corrientes eléctricas, que le llevaron a la invención del motor eléctrico.
Descubrió también el fenómeno de magnetostricción, que aparece en los
materiales ferromagnéticos, en los que su longitud depende de su estado de
magnetización.
Pero el área de investigación más fructífera de Joule es la
relativa a las distintas formas de energía: con sus experimentos verifica que
al fluir una corriente eléctrica a través de un conductor, éste experimenta un
incremento de temperatura; a partir de ahí dedujo que si la fuente de energía
eléctrica es una pila electroquímica, la energía habría de proceder de la
transformación llevada a cabo por las reacciones químicas, que la convertirían
en energía eléctrica y de esta se transformaría en calor. Si en el circuito se
introduce un nuevo elemento, el motor eléctrico, se origina energía mecánica.
Ello le lleva a la enunciación del principio de conservación de la energía, y
aunque hubo otros físicos de renombre que contribuyeron al establecimiento de
este principio como Meyer, Thomson y Helmholtz, fue Joule quien le proporcionó
una mayor solidez.
En 1840 Joule publicó Producción de calor por la electricidad
voltaica, en la que estableció la ley que lleva su nombre y que afirma que
el calor originado en un conductor por el paso de la corriente eléctrica es
proporcional al producto de la resistencia del conductor por el cuadrado de la
intensidad de corriente. En 1843, después de numerosos experimentos, obtuvo el
valor numérico del equivalente mecánico del calor, lo que permitía la
conversión de las unidades mecánicas y térmicas. De ese modo quedaba firmemente
establecida la relación entre calor y trabajo, ya avanzada por Rumford, que
sirvió de piedra angular para el posterior desarrollo de la termodinámica
estadística. En estos trabajos Joule se basaba en la ley de conservación de la
energía, descubierta en 1842.
A pesar de que en 1848 ya había publicado un articulo referente a
la teoría cinética de los gases, donde por primera vez se estimaba la velocidad
de las moléculas gaseosas, abandonó su linea de investigación y prefirió
convertirse en ayudante de William Thomson (Lord Kelvin), y, como fruto de esta
colaboración, se llegó al descubrimiento del efecto Joule-Thomson, según el
cual es posible enfriar un gas en expansión si se lleva a cabo el trabajo
necesario para separar las moléculas del gas. Ello posibilitó posteriormente la
licuefacción de los gases y llevó a la ley de la energía interna de un gas
perfecto, según la cual la energía interna de un gas perfecto es independiente
de su volumen y dependiente de la temperatura.
domingo, 14 de diciembre de 2014
Pongamos cara y vida a la Ciencia. HERMANN VON HELMHOLTZ
Fuente: Biografíasyvidas.com
Hermann Ludwig Ferdinand von Helmholtz (Potsdam, actual
Alemania, 1821 - Charlottenburgo, id., 1894) Fisiólogo y físico alemán.
Se doctoró en medicina en 1842 por el Instituto Friedrich Wilhelm de
Berlín. Ejerció como profesor de fisiología en Königsberg (1849-1855),
Bonn (1855-1858) y Heidelberg (1858-1871), y de física en Berlín
(1871-1888); finalmente fue nombrado director del Instituto
Físico-Técnico de Charlottenburgo. De sus muchas aportaciones a la
ciencia destacan el invento del oftalmoscopio, instrumento diseñado para
inspeccionar el interior del ojo, y del oftalmómetro, para medir su
curvatura. Descubrió que el interior del oído resuena para ciertas
frecuencias y analizó los sonidos complejos en sus componentes
armónicos. Mostró los mecanismos de los sentidos y midió la velocidad de
los impulsos nerviosos. Estudió además la actividad muscular y fue el
primero en formular matemáticamente el principio de conservación de la
energía.
Hijo de un profesor de segunda enseñanza de su
ciudad natal, Hermann von Helmholtz realizó los primeros estudios bajo
la guía de su padre; se matriculó luego en la Facultad de Medicina de
Berlín y se dedicó a investigaciones de fisiología con el célebre
fisiólogo G. Müller. Obtenida la graduación de doctor, entre 1843 y 1848
fue médico militar. Finalmente, en esta última fecha inició su larga
actividad docente como profesor de Anatomía de la Academia de Artes de
Berlín; luego fue profesor extraordinario de Fisiología en Königsberg
(1849), catedrático de Anatomía y Fisiología en Bonn (1855) y de
Fisiología en Heidelberg.
Su primer trabajo destacado fue la formulación
exacta del principio de la conservación de la energía, descubierto pero
presentado con escaso rigor por Julius von Mayer; acerca de esta
cuestión escribió Helmholtz su primera obra notable, Sobre la conservación de la fuerza. Con esta célebre memoria, leída en 1847 ante la Sociedad Berlinesa de Física, Helmholtz se sitúa, junto con Mayer, James Prescott Joule, lord Kelvin
y otros científicos, entre los grandes fundadores del principio de la
conservación de la energía, que fue el punto cardinal de la física del
siglo XIX. Helmholtz tuvo especialmente el mérito de extenderla también a
los fenómenos eléctricos y magnéticos.
Sin embargo, poco después se dedicó a los temas
fisiológicos; estudió singularmente algunos puntos físico-fisiológicos y
estableció la teoría de las sensaciones a la cual se halla vinculado su
nombre de manera particular. Alcanzaron notable fama sobre todo el Manual de óptica fisiológica, las Investigaciones sobre las sensaciones sonoras y la Teoría fisiológica de la música, textos aparecidos, junto con otras obras de menor importancia, entre 1863 y 1867.
Dividido en tres partes, que fueron publicadas respectivamente en 1856, 1860 y 1866, el Manual de óptica fisiológica
incluye muchísimas investigaciones personales del autor que fueron
otras tantas contribuciones al conocimiento de la anatomía del ojo, a la
óptica psicológica, a la dióptrica ocular y a las sensaciones y
percepciones visuales, que ya confinan con el dominio de la psicología;
se describe asimismo el oftalmómetro y el oftalmoscopio de su invención.
Por la agudeza y genialidad de las observaciones y de los experimentos
personales y por la exactitud de la exposición, es una obra clásica
dentro de su especialidad.
El tratado Investigaciones sobre las sensaciones sonoras,
publicado en 1863, señaló el comienzo de una nueva historia de la
acústica. El autor se pregunta ante todo cuál es la esencia de la
sensación sonora, y descubre que es originada por los movimientos
periódicos del aire; investiga después qué es lo que diferencia los
tonos musicales entre sí y establece la existencia de tres
características: intensidad, altura y timbre o cualidad. Respecto a esta
última característica y de un modo particular, Helmholtz admite que es
debida a la existencia de "tonos parciales superiores", que hoy llamamos
"armónicos" y que se superponen a los tonos fundamentales; su número y
su intensidad caracterizan el timbre de un sonido. A este propósito el
autor realizó numerosos experimentos acerca del timbre de las vocales y
construyó aquellos famosos resonadores que consistían en esferas huecas
de distinto diámetro, cada una de las cuales entra en vibración por
resonancia cuando se produce junto a ellos un sonido de período igual al
suyo propio.
Helmholtz se ocupó también en esta obra de los
batimientos, que estudió experimentalmente mediante una sirena
polifónica de construcción propia, y estableció que cuando el número de
los batimientos, dada la diferencia de la frecuencia, para dos tonos
sencillos, es menor de cierto número (132), se obtiene, en general,
disonancia. Ésta, además, alcanza su punto máximo cuando los batimientos
son treinta y tres por segundo. Las cosas se complican cuando los tonos
van acompañados de tonos parciales superiores, porque entonces es
necesario considerar también los batimientos entre aquéllos y éstos y
los tonos fundamentales. Por medio de estas investigaciones Helmholtz
llegó a una explicación de la armonía por la cual, en la música, los
efectos más agradables son proporcionados por las relaciones más
sencillas entre las vibraciones; y con esto contestaba a una de las
cuestiones más discutidas desde Pitágoras en adelante.
También su Teoría fisiológica de la música,
cuya primera edición se publicó en 1863, es una obra verdaderamente
sólida. Helmholtz redujo en ella a un cuerpo homogéneo y magníficamente
ordenado todo un conjunto de nociones y de hechos ya descubiertos por
músicos eminentes, físicos y fisiólogos ilustres (como Rameau en lo que
respecta a las relaciones de los sonidos, o los trabajos de Sauveur
sobre la disonancia y de Corti acerca del órgano auditivo, entre otros),
codificándolos y explicándolos tanto matemática como mecánicamente, y
añadiendo numerosas contribuciones personales.
Uno de los problemas más agudamente tratados en
esta obra es el de la resonancia, ya en sí misma, como fenómeno físico,
ya en relación con el oído, como hecho fisiológico. Estudió asimismo la
causa física de los diferentes timbres, y estableció que el timbre de un
sonido complejo depende solamente del número y de la intensidad de los
sonidos parciales, pero no de su diferencia de fase, con tal que se
trate de sonidos musicales no asociados a ruidos. Koenig presentó
objeciones a esta conclusión algo arriesgada, pero concluyó que las
diferencias de timbre debidas a las diferencias de fase, si existen, no
son fáciles de descubrir. Confirmó también que la ley de parentesco
entre los sonidos es una cuestión de consonancia o disonancia.
A la vez que redactaba estas obras
fundamentales, Hermann von Helmholtz había ido renovando a través de
estudios e investigaciones de gran trascendencia su interés juvenil por
la física; y, así, en 1871 fue nombrado titular de la cátedra de Física y
director del Instituto anejo de la Universidad de Berlín, y en 1888
presidente del Instituto Físico-Técnico de Charlottenburgo, recién
fundado. En el campo de la física se ocupó en particular de los
fenómenos ondulatorios; ya en 1858 había llegado a formular de manera
matemática las leyes sobre el movimiento vertiginoso de los fluidos, con
lo cual inició un nuevo capítulo de la mecánica, por él mismo
completado poco después mediante profundas investigaciones acerca del
movimiento ondulatorio de los fluidos, preparación de la teoría atómica
del inglés Thomas Thomson.
En la mecánica analítica aplicó a la
electrodinámica el principio de la mínima acción, lo cual, a través de
estudios cada vez más profundos, le llevó a la formulación de una nueva
teoría del electromagnetismo, más completa que la de James Maxwell.
En 1881, al estudiar los efectos electrolíticos de la corriente, intuyó
el concepto de los quanta. Finalmente, con la aplicación del principio
de la conservación de la energía a los procesos químicos, hizo progresar
notablemente la química física y la termodinámica.
Es preciso destacar, además, las teorías
gnoseológicas de Helmholtz, inspiradas en doctrinas empiristas, sobre
los fundamentos intuitivos de la geometría y las categorías esenciales
de la ciencia de la naturaleza, teorías que expuso en Contar y medir (1887). Además de las obras ya mencionadas cabe citar las Conferencias de ciencia popular (1865-1870) y las Colecciones de disertaciones científicas
(1882-1895). Las lecciones universitarias de física de Helmholtz
aparecieron póstumas en 1897-98 en cinco tomos, bajo el título Conferencias de física teórica. En 1882 había recibido del rey de Prusia un título nobiliario.
Pongamos cara y vida a la Ciencia. GERMAIN HENRI HESS
Fuente: fisicanet.com.ar
Hess, Germain Henri (1802 - 1850).Químico suizo de origen ruso, pionero de la termoquímica.
Cuando Hess contaba tres años de edad, su padre, un artista suizo, fue
requerido para entrar a trabajar como tutor de una familia que residía
en Moscú, de modo que el niño hubo de trasladarse con su progenitor
desde su ciudad natal (Ginebra) a Rusia. Allí permaneció durante el
resto de su vida, obteniendo en 1825, en Tartu, su título de medicina.
A continuación visitó a Berzelius, quien residía en Estocolmo. La
visita no se prolongó más de un mes, pero la influencia que Berzelius
ejerciera sobre el joven tuvo un alcance mucho mayor.
Hess estudió, desde el año 1830, el calor generado en el curso de las
reacciones químicas, siendo ésta una vía que condujo a la comprensión
de la denominada «afinidad química».
A partir de los trabajos realizados por Lavoisier y Laplace se había
investigado muy poco en el campo de la termoquímica. La ley de Hess, o
ley de la sumación constante del calor, formulada en 1840, establece que
el cambio de calor que acompaña a una reacción química depende
únicamente de los estados inicial y final del sistema, y es
independiente de todos los estados intermedios del mismo. La ley permite
calcular el coeficiente de una reacción en los casos donde la medición
directa es impracticable. Es posible averiguar el calor absorbido o
cedido en cualquier reacción si se conocen los calores de formación de
los compuestos que toman parte de ella. El calor absorbido es la suma de
los calores de formación de todos los productos, menos la suma de los
calores de formación de todos los reactivos.
La ley de Hess deriva de la ley de la conservación de la energía, ley
que, por su parte, no llegó a ser del todo comprendida hasta 1840.
Hess investigó en otras áreas, impulsando además el desarrollo de la
química en Rusia desde su lugar habitual de trabajo, San Petersburgo.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Pongamos cara y vida a la ciencia. HENDRIK LORENTZ.
Fuente: biografiasyvidas.com
Hendrik Antoon Lorentz (Arnhem, 1853 - Haarlem, 1928) Físico holandés. Estudió en la Universidad de Leyden.
En 1875 publicó en holandés un primer trabajo sobre la reflexión y la
refracción de la luz en los metales y otras investigaciones suyas de física
teórica, aparecidas en Archives Néerlandaises. Tales estudios le
valieron en 1878 la cátedra de física matemática de la mencionada universidad.
Tras largos años de experimentos e investigaciones publicó en
1892 la famosa memoria La théorie électromagnétique de Maxwell et son
application aux corps mouvants. En tal obra, y como complemento a los
estudios de Fresnel
y Maxwell,
afirma que los fenómenos de la electricidad son debidos a movimientos de
partículas elementales eléctricas, por él denominadas "electrones",
término creado anteriormente por George Johnstone Stoney (1826-1911).
Hendrik Lorentz descubrió que si en lugar de las transformaciones
de Galileo se utilizan otras especiales (llamadas luego por Einstein, en su
honor, "transformaciones de Lorentz"), las ecuaciones de Maxwell
referentes a la propagación de la luz resultan invariables, con lo que no debe
acudirse al éter como sistema de referencia. Sin embargo, las transformaciones
de Lorentz hacen variables las ecuaciones de la mecánica, lo cual parecía
entonces absurdo.
Einstein,
empero, demostró que tales transformaciones pueden aplicarse también a estas
ecuaciones; ello contribuyó a la formulación de la teoría especial de la
relatividad. Hasta cierto punto, pues, cabe considerar precursor de ésta a
Lorentz.
En su teoría, la materia aparece como un complejo de átomos
formados por electrones negativos (poco después, en efecto, se afirmó que el
átomo está integrado por electrones de tal signo que recorren órbitas elípticas
en torno al núcleo). Con ello Lorentz, invertía la teoría de Thomson:
para éste, la electricidad se explica mediante la materia; Lorentz, en cambio,
fundamenta en aquélla la explicación de ésta. En 1895 publicó Ensayo de una
teoría sobre los fenómenos eléctricos y ópticos en los cuerpos en movimiento,
texto que señala una etapa importante en las investigaciones del gran
científico sobre la electricidad y la óptica. Los resultados de tales estudios
le valieron en 1902 el Premio Nobel, que se le concedió al mismo tiempo que a Zeeman, por
haber previsto el fenómeno que éste comprobó experimentalmente y que, a causa
de ello, fue denominado "efecto Zeeman".
Recibió además otros galardones y honores, y vio instituida
para él la Fundación
Lorentz, destinada a promover las investigaciones de física
teórica. En 1907 publicó en Leipzig diversas memorias reunidas bajo el título
Ensayos de física teórica (Abhandlungen über theoretische Physik). En 1909
apareció su famoso libro Teoría de los electrones (Theory of electrons).
En 1919 y 1920 Lorentz dio a la luz los cinco volúmenes en
los cuales figuran sus lecciones de física teórica de la Universidad de Leyden.
Durante el período 1883-1922 publicó, además, un tratado de análisis matemático
y Fundamentos de ciencias naturales. En 1923 fue nombrado director de las
investigaciones del Instituto Teyler, en Haarlem, ciudad en la cual falleció
cinco años después. Lorentz era una persona modesta y afable; poseía el don de
la claridad, y hablaba corrientemente el inglés, el francés y el alemán.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
lunes, 1 de diciembre de 2014
Abenduaren 3a. Euskararen eguna.
Zuk, zergatik ez?
Euskara putzu sakon
eta ilun bat zen,
eta zuek denok
ur gazi bat
atera zenuzten
handik nekez
Orain zuen birtutez
zuen indarrez
euskara
itsaso urdin
eta zabal
bat izanen da
eta guria da.
Nik eta zuk
egin behar dugu
Euskal Herria
gure buru.
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